No mates al mensajero

Tenía un amigo que entrenaba conmigo wushu. Arrancaba la clase poniéndose una crema en las rodillas, para que no le doliera nada. Era muy bueno… Pero terminó con una lesión grave.

El dolor es la lamparita roja que te indica que algo está mal, como cuando en el auto se te está acabando el aceite y tenes que reponerlo. Si rompés la lamparita, no estás arreglando el problema. Lo estás evitando.

Otras veces, un amigo o amiga te dice algo que duele. En el fondo sabés que es verdad, que te lo está diciendo porque te quiere… Pero elegís alejarte porque no soportás el dolor. Y te escudás pensando que la culpa es de esa persona, que te dice algo que hiere, y no de la situación que te está describiendo, la cual es la causa real de tu dolor.

No mates al mensajero. tablero retHasta tus enemigos tienen cosas valiosas para decirte, aunque duelan. No todas son verdad, pero sí pueden tener aspectos que no ves, porque cada persona tiene su mapa de la realidad. Y compartir mapas lleva mucho, muchísimo tiempo de diálogo. Cosas que pensamos obvias, para el otro, la otra, no lo son. A veces incluso los puntos de vista son tan diferentes que duele hasta la imposibilidad de comunicarse.

A nadie le gusta el dolor, ya sea físico o emocional, pero es inevitable que ciertas circunstancias, accidentes o incluso situaciones provocadas por nosotros mismos nos alcancen. El dolor avisa, y negarlo o barrerlo bajo la alfombra no es la solución. Como las heridas, si solamente las tapas, pueden llegar a cicatrizar superficialmente, tapando una infección. Exponerlas, sacarlas, dejarlas al sol, es lo que cura.

Lo más sano es asumir el dolor: “Sí, esto me duele, esto me importa”. Y dejar que nos atraviese para descubrir la causa. Una vez que te encargaste del problema, ahí sí, tomate si querés un camión de analgésicos. Y si el dolor es emocional, seguramente al asumirlo, el dolor cede y te empezas a comenzar a sentir mejor: empezaste a hacer un duelo.

El dolor es el mensajero que te dice que hay algo que importa y que tenés que poner tu atención ahí. No lo mates, atendelo.

Nadaremos

Ayer fui al cine con mi hija a ver una película. Siempre que voy a ver una película infantil, saco alguna reflexión para mí.

En este caso, un personaje muy tierno, una pececita azul que tiene pérdida de memoria de corto plazo y sufre por eso. ¡Pero no se victimiza! No hace de esa condición una excusa, sino que la acepta y elige siempre ir hacia adelante, atravesando las dificultades. “Nadaremos!” es una especie de canción que se repite cuando se encuentra en problemas. Se ve la relación con sus padres, que le inculcan que ella puede hacer lo que se propone.

DoryElla busca alternativas, y por más que los otros personajes se desesperen y tengan miedo de lo que sucede, encuentra por dónde ir, no se da por vencida. A veces, incluso toma decisiones arriesgadas, o hace cosas que los demás ni se les ocurriría… Pone en juego la creatividad sin restricción. Y lo hace casi sin darse cuenta, sirviendo de modelo a sus amigos, que se preguntan “¿qué haría Dory?”

Y se me ocurre pensar que los peces no pueden detenerse a tomar sol en una roca, que siempre están en movimiento… Que fluyen, aunque sea tan sólo con la corriente que los lleva. En eso veo un doble sentido en “nadaremos”: por un lado, nadar, fluir; por otro: “nada-haremos”, que es un wuwei. Cuando no hay por dónde avanzar, “hacer nada” es “hacer algo” también porque se espera el momento adecuado para entrar en acción de nuevo.

En esa fluidez aparecen las oportunidades creativas; soluciones a problemas que nos agobiaban. Con una actitud positiva y confiada en las propias aptitudes, sin negar nuestras limitaciones, sino aceptándolas, como parte de nuestra personalidad actual.

Y vos ¿qué limitaciones tenés? y qué aptitudes? Quizás las descubras conversando con tus amigos.

Estar en contacto

-Ah, sí, sé todo de tu vida, porque te sigo en Facebook. ¡Publicás un montón!

He escuchado esto, con algunas variantes, muchas veces. Y siempre pienso: ¿de verdad creés que sabés algo de mi vida por leer las pavadas que publico en una red social? Me asombra el grado de confusión que se puede generar por confundir tener al alguien “de contacto” y “estar en contacto”. Quizás puedas saber qué pienso políticamente, alguna alegría evidente como un nacimiento y cuáles son algunos de mis gustos, si subí fotos de mi comida. Pero dudo mucho que sepas cosas íntimas y profundas, de esas que les contamos solamente a los amigos cercanos.

Por otro lado, si estoy triste y lo pongo en Facebook, ¿me alivia leer que mucha gente me manda abrazos, besos y palabras de cariño? Seguro que sí, pero mucho más si ese apoyo es dado en persona.

Me tocó estar mucho tiempo en reposo por una lesión y como no tenía mucho que hacer, me la pasaba en las redes sociales… Pero cuando proponía que me visiten, que hablemos, era como si muchos de mis amigos no sintieran que fuera necesario el contacto directo, porqueabrazo ret ya estábamos chateando, ya habían visto mis fotos. Quedaba en el aire la pregunta: “¿para qué?”.

Las reuniones a charlar y comer difícilmente puedan ser reemplazadas por chistes en Whatsapp. Una larga disquisición despues de tomar un par de copas, no va a ser lo mismo que una discusión en 140 caracteres en Twitter. ¿Verdaderamente pensás que es lo mismo darle un abrazo a tu tía que enviarle un gatito gracioso que tira besos?

No me malentiendan: no creo que las redes sociales sean “malas”. Sólo creo que estamos en una etapa de transición donde aún no nos hemos adecuado a estar en contacto permanentemente. Y que tener demasiados “amigos” en las redes, quizás nos hace descuidar las relaciones personales en directo. Las redes sociales nos han dado la oportunidad de comunicarnos con alguien que está del otro lado del planeta, casi sin costo. Han abierto posibilidades de inclusión, de reunión, de que negocios pequeños puedan vender sus productos sin tener que pagar un local a la calle. De que se conozcan y se enamoren personas tímidas, de estar en contacto con el primo que se mudó a Barcelona, de viajar y saber qué te vas a encontrar en las ciudad de destino.

Sin embargo, internet no deja de ser una herramienta, un canal de comunicación y no la comunicación en sí misma…

Y vos: ¿a quién abrazaste esta semana?

Generar encuentros III: reuniones productivas

En muchísimas ocasiones, hemos tenido que reunirnos con gente que conforma un equipo, para tomar decisiones, resolver problemas y presentar informes. Pensando desde las reuniones con la maestra en la escuela de nuestros hijos, hasta la reunión tan temida de trabajo, en el que el jefe habla todo el tiempo y la hora no parece pasar más, pareciera que a nadie le gusta reunirse. Y alguna que otra vez, somos nosotras las que tenemos que convocar una reunión, no sólo para un emprendimiento, sino para organizar un evento, o seguir los pasos de un proyecto, etc.

De una manera o de otra, siempre me encuentro organizando encuentros o trabajos de diferente índole. Y cuando le digo a un equipo de personas que no conozco demasiado: “Yo no puedo reunirme más de dos horas” o “no vamos a hacer reuniones todas las semanas”, me miran con una mezcla de asombro e incredulidad. Y no falta el comentario que reclama que hay mucho por hacer y decidir.

¿Por qué todo el mundo entiende que las reuniones de equipo de trabajo son imprescindibles, y a la vez, asumen que serán insoportables? o dicho de otra manera: ¿Qué hace que una reunión sea satisfactoria? Principalmente depende de tres factores:
•    El clima que se vive, como se llevan las personas que están en esa reunión. Si logramos que el clima sea distendido (aunque no una broma permanente) y sobre todo, de confianza, seguro que no sólo la pasaremos bien sino que lograremos mejores resultados
•    El tiempo que se gasta en esa reunión. Es crucial que las reuniones tengan horario de inicio y de finalización. Si se quiere hablar de trivialidades, que sea luego de ese horario donde se tratan los temas a decidir.
•    La toma de decisiones o la obtención de resultados por los cuales fue convocada la reunión.

Es imprescindible que, seamos o no quienes convoquemos a una reunión de organización tengamos en claro:

ANTES:
¿qué temas se van a tratar y cuáles necesitan una solución?
¿cuál será el horario de inicio y de finalización?
¿qué tenemos que llevar a la reunión? (materiales, gráficos, análisis, comida!)
Estar seguros de que la convocatoria le llegó a todos los participantes.

DURANTE:reunion ret
Centrarse en el temario, pero dejar anotado si surgen otros temas o ideas interesantes
Resolver los conflictos que se presenten
Escuchar a cada participante
Tener presente el horario de finalización para la toma de decisiones
Intentar que las decisiones sean por consenso

DESPUÉS:
Enviar a los participantes un resumen de lo hablado y acordado
Fijar el temario para la próxima reunión y preguntar qué otros temas se desea incluir

¿Qué otros aspectos importantes se te ocurre que deben formar parte de una reunión productiva?

Generar encuentros II: el equipo organizador

La semana pasada hablábamos aquí de la organización de fiestas, encuentros, jornadas, congresos y reuniones, englobadas en la palabra “eventos”. A raíz de uno de los comentarios en el blog, hoy retomamos el tema para hablar de la importancia del equipo organizador.

Decía Martín Cassati: “Una de las cosas que se aprenden en la organización de eventos, sobre todo cuando arrancan a pulmón y crecen más allá de las espectativas, es la correcta gestión de los tiempos y de las habilidades. (…)”

Liderar un equipo que está compuesto de gente muy diversa, es todo un arte. Existen muchos tipos de líderes, pero por lo general los que mejor funcionan no son los que “convencen” a los demás, sino aquellas personas que logran generar un compromiso genuino de la gente, que involucra los intereses de cada persona integrante del proyecto, de la reunión, del congreso, de la fiesta. Reconocer las habilidades de cada uno de los integrantes, y saber aprovecharlas, en lugar de tratar de “hacer que encajen” es fundamental. ¿Hay alguien muy desorganizado, pero sumamete creativo? Bueno, esa persona no será buena para secretario, sí quizás para resolver problemas o darle “color” a la reunión que estamos planeando. ¿Hay alguien cabeza dura, metódico, lento para entender pero muy confiable? Bueno, pongámoslo a hacer las tareas que requieran de un cuidado especial para los detalles. El o la líder deberá reconocer las habilidades de cada uno/a, y proponerle tareas acorde. Estamos hablando de hacer del liderazgo un servicio, estar atento a los demás.

Pscrum pumas retara esto es primordial dejar los egos de lado, como señalaba también Martín, ya que cada persona será experta en un área, y las demás confiarán en él o ella. Todos somos únicos, y a la vez, reemplazables. Entender la importancia de los demás intgrantes, sin menospreciar su trabajo o bien el mío, es todo un desafío.

El tema de la confianza en el equipo no es menor: significa saber que cada uno hará su tarea, que hay ciertas condiciones que no deben faltar. Según el coaching, el juicio de confianza se da cuando cada integrante es sincero con el equipo, idóneo en lo que se le encargó, puede cumplir en tiempo y forma o bien que pedirá ayuda a tiempo, y sobre todo, está comprometido con el resultado.

Otro tema a tener en cuenta es que no siempre el que ostenta el título de “jefe” es la persona que lidera realmente. Cualquier persona, y reitero cualquier persona, puede liderar un equipo si tiene en claro qué reglas del juego quiere jugar, cómo coordinar acciones con los demás, y cuál es el objetivo del equipo de trabajo. Hay líderes tímidos y otros habladores, los hay enojones y otros considerados “blandos”. Es importante identificar mi propio estilo, si no quiero terminar con un dolor de cabeza por imitar a alguien más.

Y vos ¿asumiste el liderazgo de un equipo de trabajo alguna vez?

 

Generar encuentros: el arte de la organización de eventos

Aunque la palabra “evento” quiere decir en realidad algo fortuito y no organizado de antemano, se la está usando desde hace tiempo para abarcar fiestas de cumpleaños y casamientos, encuentros de amigos y de profesionales, y hasta cursos y congresos. Así, “evento” se lo toma como sinónimo de una gran reunión de gente convocada con un fin, ya sea festejar, estudiar, viajar, etc.

En estos tiempos de tanta actividad y comunicación on line pareciera que es una tarea casi imposible reunir a un grupo de personas. Muchas veces optamos por poner una fecha y “que vayan los que puedan”. Es el caso de los grandes eventos, donde elegimos la fecha por el contexto en general y no por la disponibilidad de cada invitado.

Un evento con mucha gente se deberá ir organizando de a poco, cocinándose a “fuego lento” y siguiendo la metáfora culinaria, podemos decir que hay una “receta” que nos facilita la acción…

PorticoPara empezar, encontrar el objetivo del encuentro y lo que nos motiva hacerlo. Darle características específicas para que se entienda la convocatoria, y pensar en el público que tendrá, en los asistentes.

Elegir el lugar es fundamental, ya que debe ser cómodo para lo que se requiera hacer. Un salón para fiestas, por ejemplo, será incómodo para un congreso. No necesariamente tiene que ser pago, a veces se puede pensar en un intercambio de beneficios.

También elegir y convocar el equipo para organizar no debe ser dejado en segundo plano. Son las personas que nos pueden acompañar en la organización, con las cuales compartimos tareas y el entusiasmo de ir viviendo la previa, el durante y hasta el después del evento. Se establece una “gimnasia” dentro del ritmo frenético que tienen los eventos, y si el evento se repite (lo cual quiere decir que se empezó a gestar algo mejor!) ya hay procedimientos establecidos que nos facilitan la tarea.

Existen infinidad de detalles que hacen a cada ocasión, y cuidarlos hace a la calidad y calidez del evento.

¿Alguna vez organizaste un gran evento? Te invitamos a descubrirlo y a contactarnos para que podamos acompañarte en la organización.

Interlocutores válidos

Vivimos conectados en las redes sociales, en mayor o menor medida, y tenemos charlas con mucha gente. Algunas de estas conversaciones ni siquiera nos interesan realmente, pero como pasatiempo, las continuamos. No todas estas charlas son significativas… Sin embargo, algunas sí lo son.

Muchas veces buscamos amigos o amigas para conversar y tratar temas que nos preocupan, o simplemente nos juntamos a contarnos novedades. Algunos de esos encuentros son un simple desahogo, una queja que nos alivia momentáneamente de las dificultades de todos los días.

Pero hay otro tipo de conversaciones que nos nuconversando rettren verdaderamente. Que quizás no sean acerca de temas urgentes, sino de un sueño postergado… ¿Con quién hablas de tus sueños, y no solo de tus miedos? ¿Tenés ganas de hacer algo que no te animás, por diferentes razones, por ser “demasiado viejo/a”, porque es demasiado caro, porque es muy difícil…? Son esos los momentos donde buscamos conversaciones diferentes, conversaciones que abran posibilidades, que nos ayuden a pensar.

Buscamos lo que yo llamo “interlocutores válidos”.

No esas personas que te hablan de las cosas razonables y solamente de pros y contras, sino que te ayudan a imaginar, a buscar más allá de donde podrías haber ido por vos misma. No las personas que asienten y ríen como quien habla de un viaje a Marte, sino las que te preguntan qué necesitás, en qué puedo ayudarte, o sugieren cursos de acción. Quizás esa amiga o amigo no es quien nos acompañará, pero de todas maneras nos ayuda a formarnos una idea más clara de lo que queremos. Son las personas con quienes queremos pasar más tiempo, aunque a veces no estén de acuerdo en lo que hacemos o vamos a emprender. Porque son aquellos que no dan por sentado que entienden lo que te pasa o lo que te interesa hacer, sino que indagan más allá y nos hacen hurgar en nosotros mismos y a veces nos cuestionan para encontrar las verdaderas razones detrás de lo que estamos deseando…

Y vos, ¿con quién conversás de tus locuras?