Sexto hábito: saber poner límites

Otra vez me encuentro pensando: ¿para qué le dije que sí? ¿Para qué dije que sí si no tenía ganas, o tiempo, o energía, o no me siento con la capacidad de hacerlo? Por ejemplo: ¿Para qué me sobrecargué de trabajo otra vez? o bien: ¿Por qué dije que iba a participar si no me interesa?

Muchas veces nos sentimos con una obligación moral de hacer ciertas cosas que, en el fondo, ni nos interesan, ni están alineadas con nuestra vida. O simplemente, en el momento nos pareció una idea genial, pero después en su realización era otra cosa. Anulo mis propios deseos para engancharme en los de los otros, que no son genuinamente míos. En un caso extremo dejamos nuestras expectativas de lado y somos objeto de manipulación, y nos terminamos sintiendo usados por la otra persona.

mujer_dice_bastaEn el ámbito laboral, hacernos cargo de horas extra, o de tareas que le corresponden a otra persona que nos ha pedido un favor, o simplemente porque hay que hacerlo en un tiempo determinado y aún no está hecho. Y a veces, ni siquiera son pagas las horas extra, o hay un mínimo de reconocimiento al esfuerzo.

En lo personal, quizás va mucho más allá, porque hay situaciones en las que no podemos percibir claramente cuándo una situación empezó a molestarnos, pero en este momento ya es algo insostenible en nuestra vida. Puede ser el capricho de un niño o niña, que pensamos que no era para darle importancia, pero se repite y hay que ponerle un corte. O un conflicto en la pareja, algo que pensamos que se solucionaría con el correr del tiempo, pero ha empeorado. Porque quizás no fuimos claros a la hora de plantear lo que nos molestaba, y la relación se siguió desarrollando sin tenerlo en cuenta.

Los límites no suelen ser “simpáticos”. Decir que “No” o “Basta”, en general, nos coloca en una situación de confrontación que no es cómoda. ¿Qué pensará si le digo que no? ¿Me querrá menos? ¿Me apreciarán menos en este ambiente?

Pero ¿cuál es el costo de seguir diciendo “sí”? ¿Te lo planteaste alguna vez?

Palabras relacionadas: hábito, límite, emociones

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