Sobre la conservación de la energía como principio fundamental de la vida

Escrito en colaboración por los coaches ing.

Chinchiya P. Arrakena

y Marco Di Noto

 

¿Qué es la vida? Se la puede ver como un flujo constante de energía, de ida y vuelta entre seres; desde nosotros y hacia un medio, un trabajo, una tarea; como una interacción hacia lo externo para materializar nuestros pensamientos en el mundo físico.

¿Qué es la energía? La energía va más allá de la vida, ya que está presente en todas las cosas, en cualquier rincón del universo. En particular nos interesa distinguir la energía vital que, en comparación con el agua, es un recurso que fluye y cambia según el sistema. Pasa de un lugar a otro, se transforma en otra cosa, se pierde un poco, y con trabajo se puede recuperar… Pero dejemos la definición para los filósofos, y ocupémonos de cómo la empleamos. Porque podemos expresar en términos de energía todo lo que va y viene, lo que nos nutre y con lo cual nutrimos a otros.

Nosotros mismos, como sistema biológico, utilizamos la energía para mantenernos en funcionamiento. ¿Qué pasa con los excesos? ¿Qué pasa con las faltas?

 

¿Qué pasa cuando…

…hay una represa en un río que tiene bajo su caudal? Los generadores de energía no podrán suministrar lo esperado para iluminar las ciudades a quienes alimentan.

…soplamos un molinete generando muy poco viento? El molinete girará, pero lentamente.

…hemos dormido mal? Nos cuesta pensar e incluso nos volvemos lentos o torpes en nuestro movimiento.

 

Energía… ¿Cuánta estamos dispuestos a dar? ¿Cuándo parar de entregarla? ¿Quién y qué merece nuestra energía?

energiaPersonalLa energía personal es un recurso limitado que necesitamos reponer cada día, con alimento, un buen descanso y una actividad balanceada, la que funcione para cada uno (es decir, en una dosis personal y única) con ese efecto. Es una de esas propiedades humanas tan locas que hasta es comparable con el funcionamiento de la energía en la ciencia. La física explica que la masa, la energía se mantienen regidas por la ley de conservación de la masa/energía.  Ésto significa que, suponiendo que empezamos el día con diez de energía, y lo terminamos con tres ¿en qué pusimos nuestros siete puntos de energía hoy? ¿Cuál fue su impacto en nuestra vida? ¿Qué aprendimos de eso?

 

¿Qué pasa con nosotros cuando…

…damos más energía de la que recibimos? Por ejemplo, tener un trabajo agotador y al principio de mes notar que el sueldo no es proporcional a tu esfuerzo.

…escuchamos una y otra vez a esas personas que dicen que en su vida está todo mal y la mantienen igual? ¡Sin hacer nada! Dar energía para ayudarles puede tornarse desgastante, principalmente si la ayuda es ofrecida en lugar de ser pedida. A veces, a estas personas queremos ayudar por compasión, y sin embargo ellas mismas prefieren mantenerse en su estado actual, sin cambiar ni ser ayudados.

 

Y por supuesto, también sucede cuando sí nos piden ayuda, y esta persona en el fondo necesita de algún tipo de terapia específica o trabajo profesional adecuado en lugar de la ayuda de un amigo o familiar. ¿Hace falta ayudarlos a todos? Si decidimos ayudarlos, ¿cuál es la mejor ayuda que les podemos dar?

¿Por qué queremos, a veces, hacer todo lo que hay por hacer? ¿Dónde se encuentra el límite de ayudar al otro? Es sano conocer nuestras propias limitaciones, tanto en energía (que puede variar según el día) como en capacidad de respuesta o de contención.

 

Pensando en términos de física, el trabajo no conservativo produce una variación de la energía total. ¿Qué es ese trabajo? Si es un trabajo que aporta energía al sistema, su energía variará (como una mano que empuja una caja, y ésta adquiere una velocidad). Si es un trabajo que quita energía del sistema, ésta disminuirá (como dejar de empujar la caja y que esta se frene por acción de la fuerza de roce).

Mantener la integridad personal al hacer, es una parte de suma importancia durante la transferencia de energía. El ser puros y verdaderos con nosotros mismos es el flag, esa marca que nos da el aviso, ‘hasta acá llegás’. Es de gran relevancia tenerla en consideración y ser conscientes de nuestras maneras de darnos cuenta cuando somos íntegros, coherentes y congruentes con nosotros mismos. ¿Por qué? Porque nuestra energía es una fuente limitada y sólo aquellas acciones que estén alineadas con nuestros valores más profundos, son las que merecen ser hechas. Esas acciones nos demandarán mucho menos energía que aquellas que no están alineadas. Por el contrario, cuando algo nos lleva muchísimo trabajo, y realmente dudamos si vale la pena o no, ¿resulta extraño terminar el día tan cansados?

 

Seguimos la reflexión pensando en positivo: ¿Es posible acumular energía? ¡Claro que si! Guardar para usar después.

¿Qué pasa cuando acumulamos energía…

…cargando nuestro celular? Lo estamos alimentando, le estamos reponiendo aquello que le sacamos y que nos sirve para que sea útil. Sin esta alimentación externa no funciona, al igual que nosotros si no nos cuidamos, como dijimos más arriba.

…recibiendo ayuda constantemente, dependiendo del trabajo de otros para vivir, sin aportar nada? Esa energía que acumulamos realmente no es gratificante. Nos convertimos en una persona “tóxica” para los demás, absorbiendo los recursos de las personas que nos rodean. ¿Qué consecuencias nos trae hacer esto en el largo plazo?

…desarrollando aquellas actividades que nos alegran? Compartiendo con los demás las tareas, enriqueciéndonos, aprendiendo, llenándonos de alegría…

Y de vez en cuando, unas vacaciones renovadoras, también nos llenan de energía (convengamos en que no todas las vacaciones son así).

 

Todos tenemos energía, algunos más otros menos. Esta energía, al igual que en física, se conserva: sale de nosotros, realiza algún trabajo y da un resultado. La energía nuestra, la biológica, no se mide sólo en “Joules” (o Kilowatt.hora), sino que depende de nuestros estados de ánimo, por lo que es una escala relativa. Podemos elegir, ejemplo una escala de 1 a 10 y sentir, ¿cuánta energía tenemos hoy?

Está en nosotros la capacidad de elegir en qué usarla, en qué no, quién la merece y quién no; elegir el resultado que queremos, y cuánta energía destinar a eso. No sólo entregar energía por un futuro mejor sino también por un presente, un instante que nos parezca importante vivir.

 

Palabras clave: energía, vida, prioridades

Anuncios

One thought on “Sobre la conservación de la energía como principio fundamental de la vida

  1. I like the helpful info you provide in your articles. I’ll bookmark your blog and check again here rellraugy. I’m quite certain I will learn a lot of new stuff right here! Best of luck for the next!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s